La traducción no se trata solamente de palabras: se trata de hacer inteligible toda una cultura.
Anthony Burgess
En este mundo con fronteras virtuales cada vez más desdibujadas que habitamos, nuestro mercado ya no se circunscribe a un número limitado de comunidades, sino que trabajamos para un mercado que con toda holgura podemos llamar mundial. Nuestro mercado es el mundo.
Un mundo habitado por personas que hablan diversas lenguas, pero que obligatoriamente necesitan comunicarse entre sí.
Para eso existimos los traductores.
Traducir no es sustituir unas palabras por otras en otro idioma. Esa es una labor en la que los diccionarios solo asisten de manera parcial, y que intentan algunos programas de software con un éxito extremadamente escaso. Traducir significa transferir significado –lo más fielmente posible- de un idioma a otro. Para ello, es necesario un profundo conocimiento no solamente de los idiomas en cuestión, sino de las culturas en las que ellos viven y se re-crean cada día.
Me ofrezco a traducir al inglés o al español el texto que necesite, de un modo confiable, profesional, exacto y en el tiempo en que le sea preciso. Mi trabajo está regido por el Código de ética profesional del Chartered Institute of Linguists (Colegio de Lingüistas del Reino Unido), una institución de prestigio académico internacional por la que estoy acreditada como traductora.
Espero su consulta, pregunta, solicitud de presupuesto o pedido con gran interés.